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Qué tablero elegir para una mesa

Madera, grosor, medidas por comensal y acabado: lo que miramos en el taller antes de cortar la tapa de una mesa.

Guías de compra8 min de lecturaTaller Madera Fina

Una mesa se usa más que casi cualquier otro mueble de la casa. Encima caen platos, codos, deberes, la bolsa de la compra y algún vaso que se vuelca. Que dure veinte años o que a los dos se vea cansada depende de cuatro decisiones sobre el tablero: el material, el grosor, las medidas y el acabado.

Aquí va cada una como la miramos en el taller antes de cortar la tapa de una mesa. Si ya lo tienes claro, la madera maciza se pide con tus medidas en la web, y cualquier otro material en el presupuestador.

Qué material aguanta mejor en una mesa

Tres tableros de madera maciza de 30 mm, barnizados: roble, haya y pino
Roble, haya y pino macizos de 30 mm, barnizados al natural.

Depende de qué mesa sea. No se le pide lo mismo a la del comedor, que se ve y se toca a diario, que a la de la cocina, que se moja, o a la mesa de trabajo del garaje.

MaterialCómo se porta en una mesaDónde la ponemos
Madera macizaSe marca antes que las otras, pero se lija y vuelve a quedar como nueva. Es la que más años aguantaComedor, mesa de centro y mesas que se quieren para siempre
HPLEl que mejor lleva el agua, los golpes, el calor moderado y la limpieza diariaCocina, office y mesas con niños pequeños
RechapadoSe ve y se toca madera natural, y el tablero de dentro no se mueveMesas de centro y auxiliares que no van a sufrir
MelaminaViene acabada de fábrica y se limpia con un trapo. No le gusta el agua que se queda encimaMesas de trabajo, de estudio o de taller

Para la mesa del comedor, lo normal es roble o haya macizos: son maderas duras y el dibujo de las lamas se ve de lejos. El pino es más blando y se marca antes, pero pesa menos y queda muy bien en una casa de campo o en una mesa que vas a pintar. Si la mesa va en la cocina y va a ver agua todos los días, el HPL es el que menos guerra da.

Qué grosor pedir para que no ceda

Para la tapa de una mesa, el grosor de siempre es el de 30 mm. El de 18 aguanta bien de balda o de fondo de mueble, pero de mesa se queda corto: se nota al apoyarse y el canto parece de mueble de montar en casa.

  • Madera maciza, en 30 mm. Y en pino también hay 40 mm, para cuando quieres que el canto se vea gordo en una mesa de comedor o en una barra.
  • Rechapado, en 31 mm.
  • Melamina, en 30 o en 38 mm. La de 38 da un canto con mucha presencia en una mesa de trabajo.
  • HPL, en 20 o en 40 mm. Es un material más denso y con 20 ya aguanta como una encimera.

El grosor no lo es todo. Lo que de verdad hace que una tapa ceda es la distancia entre patas: cuanto más larga es la mesa y más separadas van, más trabaja el tablero por el centro, como un puente.

19 mm cede por el centro 30 mm 140 cm entre apoyos
Un tablero de 19 mm y 140 cm apoyado solo en los extremos se comba con su propio peso. En 30 mm se queda recto.

Por eso una mesa larga lleva algo más que cuatro patas en las esquinas. Puede ser un bastidor, que es un marco de listones atornillado por debajo, o unos travesaños de lado a lado. Nuestras patas rectangulares, a partir de 140 cm de largo, llevan dos travesaños por debajo de la tapa, uno delante y otro detrás, justo por eso.

Qué medidas necesita una mesa

El largo, según cuántos os sentáis

La cuenta que se usa en decoración es de 60 cm de borde por persona. En la revista El Mueble lo dicen así: una persona, de codo a codo, ocupa 60 cm. Con sillas anchas o con brazos, cuenta 70.

el centro, para las fuentes 60 por persona 180 cm 90
Seis plazas de 60 cm, tres por lado, en una mesa de 180 × 90. Con 90 de ancho queda el centro libre para las fuentes.
ComensalesMesa rectangularCon qué ancho
4120 cm, dos a cada lado80 o 90 cm
6180 cm, tres a cada lado90 cm
8240 cm, cuatro a cada lado90 o 100 cm
6, con uno en cada cabecera120 o 140 cm90 cm

Calcula tu mesa

Dinos cuántos os sentáis y te decimos qué tapa pedir.

Comensales
Forma
Material

Una mesa redonda de 120 cm de diámetro sienta a cuatro con holgura. Si quieres más plazas en redondo, te conviene más la forma redondeada a dos lados, que es como una rectangular con los extremos en medio punto: según el largo caben seis u ocho, y nadie se da con una esquina.

En madera maciza cortamos de una sola pieza hasta 330 × 120 cm, así que una mesa de ocho o de diez sale entera, sin junta por el medio. La única salvedad es el pino de 40 mm, que llega a 240 de largo.

El ancho

Con 80 cm de ancho se come bien, pero no queda sitio en el centro. Con 90 caben la fuente y la jarra sin estorbar a nadie, y con 100 ya es una mesa amplia. Por debajo de 80, los platos de enfrente se tocan.

El alto

La mesa de comedor y la de cocina van a unos 75 cm del suelo a la cara del tablero. Si pones tú las patas, recuerda que el grueso del tablero suma: con un tablero de 3 cm, las patas tienen que medir 72. La mesa de centro va más baja, a la altura del asiento del sofá.

La forma de la tapa

No hace falta que sea un rectángulo. En el presupuestador la forma se elige al principio:

  • Rectangular, la de siempre, que es la que más gente sienta por metro.
  • Circular, con una sola medida, el diámetro. Va bien en cocinas y en comedores cuadrados.
  • Redondeada a dos lados, con los dos extremos en medio punto. Es la forma de las mesas de reuniones, y en un comedor largo quita las esquinas del paso.
  • Con las esquinas redondeadas. Si hay niños en casa, la esquina de la mesa está justo a la altura de su cabeza.

Las tienes todas explicadas en corte de tableros a medida.

El acabado de una mesa de comedor

Una mesa de madera que se usa para comer tiene que ir protegida. Sin barnizar, el primer vaso de vino o la primera mancha de aceite se quedan para siempre. Tienes dos caminos:

  • Pedirla barnizada. La barnizamos en el taller al natural, que deja el color de la madera, o tintada, con uno de los tonos de nuestra carta. Llega lista para usar.
  • Tratarla tú. Barniz o aceite, por las dos caras y por los cuatro cantos. Si solo tratas la cara de arriba, la de abajo coge humedad a otro ritmo y la tapa acaba curvándose.

En HPL y en melamina no hay nada que tratar: vienen acabados de fábrica.

Las patas

La tapa te la cortamos nosotros y las patas las pones tú, así que antes de pedirla mira en las instrucciones de tus patas qué tablero admiten y dónde van los tornillos.

Si es para trabajar, el grosor y las medidas cambian: lo tienes en qué tablero elegir para un escritorio.

Si no tienes patas, en el configurador de escritorios montas la mesa entera en 3D, con patas de tablero, rectangulares o cilíndricas. Aunque se llame escritorio, sirve igual para una mesa de cocina o de comedor: la haces de 80 a 220 cm de largo y de hasta 120 de ancho, y con patas de tablero eliges el alto entre 60 y 80. Ves el precio mientras la diseñas.

Mesa de roble macizo con patas rectangulares negras
Roble macizo barnizado con patas rectangulares negras, tal como sale del configurador 3D.

Errores que conviene evitar

  1. Pedir 18 mm para una mesa. De balda va bien, de mesa se queda corto.
  2. Poner las patas muy separadas sin bastidor ni travesaños. Con los años, la tapa cede por el centro.
  3. Calcular menos de 60 cm por persona. Sobre el plano cabe, a la hora de comer no.
  4. Dejar la madera sin proteger. La primera mancha de vino se queda.
  5. Tratar solo la cara de arriba. Por las dos caras y por los cantos, o la tapa se curva.
  6. Olvidar restar el grueso del tablero a las patas. La mesa sale 3 cm más alta de lo que querías.

Pedirla a medida

Si ya sabes las medidas, elige la madera maciza o el material que quieras en el presupuestador: pones el largo, el ancho y el grosor, eliges la forma y el acabado, y el precio sale al momento. Y si tu mesa tiene algo raro, un rincón, una columna o una forma que no está en la lista, mándanos un croquis con las medidas y te decimos cómo cortarla.

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