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Qué tablero elegir para un escritorio

Material, grosor y medidas: lo que miramos en el taller antes de cortar un sobre de escritorio, y los errores que conviene evitar.

Guías de compra9 min de lecturaTaller Madera Fina

Un escritorio es, al final, un tablero bien apoyado. Lo que sale bien o mal depende casi siempre de tres decisiones sobre ese tablero. El material decide cómo envejece. El grosor decide si con los meses se comba. Y las medidas deciden si trabajas cómodo o encogido.

Aquí va cada una como la miramos en el taller antes de cortar un sobre. Si ya lo tienes claro, el tablero para escritorio se pide con tus medidas en la web. Y si lo quieres entero, con patas, lo diseñas en el configurador 3D de escritorios.

Qué material aguanta mejor en un escritorio

Cuatro tableros apilados: melamina blanca, HPL en tono roble, rechapado en tono nogal y madera maciza de roble
De izquierda a derecha: melamina, HPL, rechapado y madera maciza de roble.

No hay uno mejor para todo. Los cuatro que cortamos sirven para un escritorio, y lo que cambia es cómo se portan con el uso, qué tacto tienen y cuánto cuidado piden.

MaterialQué esCómo aguanta el usoPara quién
MelaminaTablero de partículas con un papel decorativo prensado en las dos carasBien el roce de cada día. No se lija ni se retocaQuien quiere un escritorio que no dé guerra y se limpie con un trapo
HPLUna lámina de laminado de alta presión sobre tableroEs el que más aguanta el roce, los golpes y la limpiezaMuchas horas al día, escritorios compartidos o de niños
RechapadoUna chapa fina de madera natural sobre tableroSe ve y se toca madera. Admite un lijado suaveQuien quiere madera de verdad sobre un tablero estable
Madera macizaLamas de roble, haya o pino encoladasSe marca antes, pero se lija y queda como nuevaQuien quiere que dure décadas y no le importa tratarla

Si vas a pasar muchas horas delante, o lo van a usar niños, el HPL es el que menos se marca. Si quieres madera que puedas lijar dentro de diez años, la madera maciza es la que más veces lo aguanta. La melamina es la opción tranquila: viene acabada de fábrica y no pide nada. Y el rechapado da la cara de madera natural sin el movimiento de la maciza.

Dos cosas que conviene mirar antes de elegir el color:

  • Mejor mate que brillante. Delante de una pantalla, una superficie que brilla te devuelve la luz de la ventana y la de la lámpara. La guía técnica del INSST para puestos con pantalla pide superficies de acabado mate y de un color ni excesivamente claro ni oscuro.
  • Pide la muestra. El color en la pantalla engaña. Si dudas entre dos acabados, te mandamos las muestras y los ves con la luz de tu cuarto.

Qué grosor pedir para que no se combe

La pregunta no es cuánto mide el tablero, sino cuánto hay de apoyo a apoyo. Un tablero apoyado solo en los extremos trabaja como un puente: cuanto más largo es el hueco entre patas y más fino el tablero, más cede por el centro.

El caso típico es el tablero de 19 mm, que es el grosor de las baldas y de la mayoría de los muebles. Uno de 140 cm apoyado solo en los extremos se comba con su propio peso, sin monitor y sin codos encima, y cuando esa curva se queda, se queda.

19 mm cede por el centro 30 mm 140 cm entre apoyos
Un tablero de 19 mm y 140 cm apoyado solo en los extremos se comba con su propio peso. En 30 mm se queda recto.

Por eso los sobres de escritorio los cortamos más gruesos:

  • Melamina, en 30 mm. Es el grosor del tablero para escritorio en melamina.
  • Madera maciza, en 30 mm, y rechapado, en 31. En roble, haya o pino.
  • HPL, en 20 mm, que es el que usamos para encimeras y sobres de mesa.

El grueso aleja el problema, pero no lo resuelve todo. Cuanta más distancia haya entre las patas, más falta hace ayudar al tablero, y hay dos maneras:

  • Un faldón, que es una tira de tablero atornillada de canto por debajo. Da mucha rigidez, pero te quita sitio para las rodillas.
  • Un apoyo en medio, como una pata más, una cajonera o un mueble bajo. Hace el mismo trabajo y no te come sitio.

Si el escritorio va en L, la junta entre las dos piezas tiene que caer encima de un apoyo, nunca al aire.

Al atornillar las patas

El sobre no llega taladrado para las patas, porque cada juego de patas o cada bastidor trae su plantilla. Al montarlo, haz siempre agujero guía y usa tornillo de aglomerado si el tablero es de melamina: con un tornillo normal el agujero se abre y pierde agarre. Y mira el largo antes de apretar. En un tablero de 30 mm, un tornillo de 25 deja 5 mm hasta la cara, y uno de 35 asoma por arriba.

Qué medidas necesita un escritorio

El largo

Empieza por lo que va a haber encima. Un portátil y una libreta caben en un metro. Un monitor con papeles al lado pide entre 120 y 140 cm. Con dos monitores, cuenta el ancho de las dos pantallas y suma sitio a los lados: dos pantallas de 27 pulgadas juntas ya ocupan unos 120 cm, así que por debajo de 160 no vas a estar cómodo.

Después, el hueco. Mídelo de pared a pared a ras de suelo y otra vez a la altura a la que va a quedar el tablero, porque el rodapié y una pared que no está a plomo engañan. Manda la medida pequeña. Y pídelo con un centímetro de holgura por lado: un tablero que entra a presión no entra.

El ancho, de delante atrás

En el taller llamamos ancho a la medida de delante atrás, y es la que más cuesta acertar. La cuenta es sencilla. Pon el monitor donde va a estar y mide su peana en ese sentido. Réstasela al ancho del tablero. Lo que queda es tu sitio para el teclado y los antebrazos.

Pared peana teclado 10 cm libres para las manos 70 25 45 Aquí te sientas
Con 70 cm de ancho y una peana de 25 quedan 45 para el teclado y los antebrazos, con los 10 cm libres delante del teclado que pide el INSST.

Con 60 cm de ancho y una peana de 25 quedan 35, que dan para teclear y poco más. Con 70 quedan 45 y se trabaja cómodo. Con 80 caben dos pantallas grandes sin tenerlas encima de los ojos.

La guía del INSST da dos cifras que ayudan a comprobarlo. En tareas de oficina, la pantalla suele ir a entre 40 y 75 cm de los ojos, y nunca a menos de 30. Y delante del teclado hay que dejar al menos 10 cm libres para apoyar las manos. Si el monitor va en un brazo, la peana sale de la cuenta y ganas todo ese fondo.

El alto

Para trabajar sentado en una silla normal, lo cómodo está entre 72 y 76 cm del suelo a la cara del tablero. Si pones tú las patas, recuerda que el grueso del tablero suma: con un tablero de 3 cm, las patas tienen que medir 3 cm menos que la altura que buscas.

tablero de 3 faldón patas de 71 74 20 51 libres
En una mesa de 74 cm, con 3 de tablero y un faldón de 20, quedan 51 cm para las rodillas. Las patas miden la altura menos el tablero.

Y si lleva faldón, cuenta lo que te quita. En una mesa de 74 cm, con 3 de tablero y un faldón de 20, quedan 51 cm libres para las rodillas. Muchas veces un apoyo en medio hace el mismo trabajo sin quitarte ese sitio.

Si al subir la silla hasta la altura buena no llegas con los pies al suelo, lo que recomienda el INSST es un reposapiés.

Qué tablero va mejor según el uso

Estas son medidas para empezar a pensar, no una norma. Lo que manda es tu hueco.

UsoMaterialGrosorMedida para empezar
Teletrabajo con un monitorMelamina o HPL30 mm en melamina, 20 en HPL140 × 70 cm
Dos monitores, o para jugarHPL o melamina30 mm en melamina, 20 en HPL160 × 80 cm
Estudio de niñosHPL o melamina, con las esquinas de delante redondeadas30 mm en melamina, 20 en HPLDe 100 a 120 cm por niño y 60 de ancho
Despacho con la madera a la vistaRoble o haya macizos, o rechapado30 mm en maciza, 31 en rechapado160 × 80 cm
Escritorio largo para dosEl que elijas, con un apoyo en medioSegún el material200 × 70 cm o más

Si es para dos niños, lo tienes explicado con calma en escritorios infantiles dobles.

Los detalles que se piden al encargarlo

  • El pasacables. Elige el lado por el que te bajan los cables: a la izquierda, en el centro o a la derecha. El del centro queda detrás del monitor. Mejor pedirlo hecho: lo taladramos en el taller y queda limpio, y abrirlo en casa con una corona suele levantar el recubrimiento alrededor.
  • Las esquinas de delante, redondeadas. Si el escritorio está en un paso estrecho o a la altura de un niño, una esquina viva se nota. La guía del INSST también pide que el mobiliario no tenga esquinas ni aristas agudas. Las de atrás, contra la pared, no hace falta redondearlas.
  • El canto. En melamina, HPL y rechapado va cerrado por los cuatro lados, también los que dan a la pared, que es por donde el tablero coge humedad. En madera maciza el canto es la propia madera, y si quieres suavizar el borde se pide el fresado.
  • El acabado de la madera. La maciza pide protección. Te la podemos mandar barnizada, en natural o tintada, o en crudo si prefieres tratarla tú.

Errores que conviene evitar

  1. Medir el hueco solo a ras de suelo. Mídelo también a la altura del tablero y quédate con la medida pequeña.
  2. Pedir 19 mm para un escritorio largo con las patas en los extremos. Con el tiempo se comba.
  3. Olvidar restar el grueso del tablero a las patas. El escritorio sale 3 cm más alto de lo que querías.
  4. Poner un faldón que no deja sitio para las rodillas. Si hace falta rigidez, prueba antes con un apoyo en medio.
  5. Usar tornillos más largos de la cuenta. Mide el tornillo contra el grueso del tablero antes de apretar.
  6. Abrir el pasacables en casa. Pídelo hecho y te ahorras levantar el recubrimiento.

Solo el tablero o el escritorio entero

Si ya tienes patas, un bastidor elevable o unos caballetes, te basta con el tablero para escritorio a medida. Mira antes en las instrucciones de las patas qué medidas de tablero admiten.

Si no tienes nada, diseña el escritorio entero en 3D. Eliges el tipo de patas, el largo, el ancho y el alto de centímetro en centímetro, el acabado y los pasacables. En melamina y HPL ves el precio mientras lo diseñas, y en madera nos pides el presupuesto con el diseño hecho. Te llega desmontado y protegido, con los herrajes.

Escritorio con patas de tablero en roble macizo
Escritorio con patas de tablero en roble macizo, tal como sale del configurador 3D.

Y si tu hueco es raro, con una pared torcida o un pilar en medio, mándanos un croquis con las medidas y te decimos cómo cortarlo.

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